La primera visita del Papa Francisco a Tierra Santa no pasó desapercibida: fiel a su estilo, el Sumo Pontífice se metió de lleno en el conflicto entre Israel y Palestina e invitó a los presidentes de ambas naciones a llegar a un acuerdo de paz en el Vaticano. El israelí Shimon Peres y el palestino Mahmud Abbas acordaron rápidamente ir a Roma para restablecer el diálogo que en el último tiempo estaba caído.
Los presidentes Abbas y Peres viajarán a la Santa Sede durante el mes de junio para participar junto a Francisco en un rezo en conjunto, que promete dejar una imagen histórica entre un dirigente judío, uno musulmán y uno católico orando a la par. El Papa les brindará la Santa Sede como un terreno neutral para intentar lograr la paz y "poner fin a un sufrimiento inaceptable", como el mismo Sumo Pontífice definió.
"Deseo invitar al presidente Abas y al presidente Peres para que juntos elevemos a Dios una oración intensa por la paz. Ofrezco mi casa, el Vaticano, para ese encuentro", propuso Francisco tras la misa celebrada en la Plaza del Pesebre de Belén y pidió "se eviten, por parte de todos, las iniciativas y los actos que contradicen la declarada voluntad de alcanzar un verdadero acuerdo y de que no nos cansemos de perseguir la paz con determinación y coherencia".
En su gira por Tierra Santa, Francisco, como de costumbre, respaldó sus dichos con distintos gestos. Primero, en su paso por Cisjordanía, rezó en el muro que separa a Palestina de Israel. Con un parada fuera de protocolo, el Papa bajó de su coche y se detuvo varios minutos a rezar en frente del controvertido muro construido en 2002 por el gobierno israelí, que desde 2004 la Corte Internacional de Justicia consideró ilegal.
En un gesto similar, Francisco visitó el Museo del Holocausto y rezó frente al Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del Judaísmo, situado en el corazón del casco viejo de Jerusalén. No obstante, su señal más importante en Israel fue la visita a la tumba de Theodor Herzl, el fundador del sionismo, que lo transformó en el primer pontífice en ir a ese lugar.
Las autoridades de Israel y Palestina aceptaron inmediatamente la invitación del Papa, una clara muestra de la necesidad de diálogo que tienen ambas partes. No obstante, el encuentro en Roma significará el restablecimiento del vínculo luego de que en el último tiempo se cortó debido al acuerdo que cerró Abbas con Hamás, el grupo radicalizado anti-israelí que gobierna la Franja de Gaza.
Por lo tanto, la intervención papal en conflicto israelí-palestino se pone en la primera plana de las discusiones de la diplomacia internacional. Con su mediación, Francisco se pone a cargo de una negociación ardua, en un conflicto que lleva siglos por las diferencias entre ambas naciones donde se mezcla la religión, el territorio, el terrorismo, los refugiados y el poder económico.
A través de http://www.argnoticias.com/mundo/item/10682-franciscoo
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