La caída del avión Beechcraft Super King en el Río de la Plata todavía es un misterio. La justicia uruguaya investiga las causas del accidente que se cobró la vida de cinco personas y provocó heridas en los restantes cuatro pasajeros que viajaban en la nave. La jueza uruguaya María Alexandra Facal investiga las motivos que llevaron a que el avión, considerado uno de los más seguros del mercado internacional, cayó en el Río de la Plata a sólo diez kilómetros de Carmelo.
La jueza Facal viajó a la zona donde el avión se estrelló para hacer una pericia ocular y luego ordenó que se realice la autopsia a los cuerpos de los cinco fallecidos. En el caso del piloto y el copiloto, la jueza busca determinar si había consumido droga o estaban bajo los efectos del alcohol.
La principal hipótesis apunta a que la aeronave tuvo un problema en su motor debido a que no tenía el combustible adulterado. Según trascendió en la prensa, los sobrevivientes relataron a algunos funcionarios que momentos antes del impacto sintieron un fuerte ruido en los motores. Ese dato sustenta la hipótesis de una falla en el combustible.
El dueño de la nave, que no viajaba en el avión, también apuntó a una falla en el avión. Se trata de Federico Bonomi, titular de la empresa Kosiuko, quien luego de conocer el accidente declaró a la prensa: "Es muy raro; que haya caído al agua me habla de algún problema que sufrió la máquina o el combustible".
Bonomi además aseguró que resulta poco probable que el piloto haya tenido responsabilidad en el accidente. "Leandro Larriera era un piloto excelente, increíble, además de un amigo", aseguró Bonomi.
El avión se dirigía a Carmelo, pero la niebla impidió que aterrice en la ciudad uruguaya, por lo que tuvo que regresar a San Fernando. "Lo que sabemos es que el avión no pudo operar en Carmelo y emprendió el regreso a San Fernando. La decisión seguramente habrá obedecido a la imposibilidad por las condiciones meteorológicas. Queda ahora en la órbita de la comisión de investigación", aseguró el vocero de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), Álvaro Loureiro.
La jueza Facal debe tomar declaración a los sobrevivientes. El problema es que dos están en San Fernando y la magistrada deberá pedir un exhorto que demorará la investigación. En Carmelo están internadas las dos víctimas con heridas más graves, Paula Buery, de 39 años, y Sebastián Vivona, de 43.
Las dos víctimas menos comprometidas fueron atendidas en el sistema de salud de San Fernando y luego trasladadas al hospital de Agudos. Se trata de Ignacio Llosa, de 34 años, con algunos politraumatismos leves, y Santiago Villamil, de 37, con fracturas en sus antebrazos.
El avión perdió contacto con los radares del aeropuerto de Carrasco a las 13.25. Las autoridades uruguayas dieron la señal de alerta y luego iniciaron un operativo de rescate. Poco minutos después de las 15, un helicóptero de la Prefectura argentina dio con el lugar del siniestro, a unos 10 kilómetros al sudoeste de Carmelo.
Además del piloto Larriera, perdieron la vida en el accidente Gustavo Fosco, de 53 años, director de Comunicaciones Institucionales de Renault; Fernando Sánchez, de 45, jefe de prensa de esa compañía; Facundo Alecha, de 41, director de Personal y Organización de Royal Canin y Fernando Lonigro, de 44, gerente de TTS Viajes.
La justicia uruguaya investiga las causas del accidente que se cobró la vida de cinco personas. De acuerdo a los testimonios, el avión estaba en perfectas condiciones.
A través de http://www.argnoticias.com/politica/item/10758-aún-no-encuentran-las-causas-del-accidente
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