A pocos días de haber alcanzado un mutuo acuerdo para que China se garantizase suministro de gas por los próximos 30 años y Rusia recibiese de Pekín un espaldarazo económico y diplomático como ya no recordaba, ambos países unieron sus fuerzas para vetar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un proyecto de resolución para que la Corte Penal Internacional (CPI) investigara los crímenes de guerra perpetrados durante los tres años de enfrentamiento fratricida en Siria.
El proyecto de resolución que proponía remitir la situación de Siria ante La Haya, fue patrocinado por Francia y proponía que se investigaran los acontecimientos ocurridos en Siria desde marzo de 2011 para determinar si se cometieron o no crímenes contra la humanidad. El borrador llamaba tanto al gobierno de Damasco como a los grupos armados no estatales a cooperar plenamente con el tribunal.
Al presentar el documento, el embajador de Francia, Gerard Araud, afirmó que el texto no representaba un gesto político sino un gesto moral y afirmó que no adoptarlo sería un insulto a los sirios que sufren. "Sería la prueba de que algunos no han aprendido las lecciones de la historia, sería la reiteración de que algunos han elegido, digan lo que digan, sostener incondicionalmente al régimen de Damasco, sin importar los crímenes que cometa, al punto de exonerar al mismo tiempo a Al Qaeda", afirmó Araud.
Rusia y China son dos de los cinco miembros con derecho de veto dentro del Consejo. Su voto en contra, anunciado días atrás por sus embajadores, fue el que permitió que la crítica situación en siria no sea puesta bajo la lupa por La Haya.
Días atrás, el viceministro de Exteriores ruso, Gennadi Gatilov, calificó el texto presentado por Francia como "inaceptable". Mientras que el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin, ni tan siquiera se molestó en una valoración, como su colega, sencillamente se limitó a comentar al entrar en la reunión para el voto que lo que iba a decir "era aburridamente predecible".
Moscú definió el intento francés de llevar los crímenes de guerra sirios ante el CPI como "una maniobra publicitaria" que solo dañará los esfuerzos para encontrar una solución política a la crisis. El Gobierno sirio tildó la resolución francesa —apoyada por más de 60 países— de "sesgada" y destinada a "sabotear cualquier oportunidad de lograr un acuerdo pacífico de la crisis siria a través de su pueblo".
Distinta a la actitud rusa fue la de China, que hasta el momento de la votación se mantuvo callada y prudente sobre cuál sería el sentido de su voto. Sin embargo, nada hacía predecir sobresaltos, ya que con la de hoy jueves se suman ya cuatro las veces que Moscú y Pekín bloquearon propuestas en relación a Siria, donde se estima que murieron más de 160.000 personas y cerca de 10 millones fueron expulsadas de sus hogares en un conflicto que ya dura más de tres años.
A través de http://www.argnoticias.com/mundo/item/10576-rusia-y-china-defienden-a-al-assad-ante-la-haya
No hay comentarios:
Publicar un comentario