El Parlamento de Crimea declaró el domingo la independencia de Ucrania y pidió formalmente a Vladimir Putin unirse a la Federación Rusa, estableciendo además que todas las propiedades ucranianas en la Península serán nacionalizadas. Occidente no reconoce el referéndum y amenazó con mayores sanciones. El futuro de los crimeos continúa siendo un acertijo.
"La República de Crimea pide a las Naciones Unidas y a todos los países del mundo que la reconozcan como un estado independiente", afirma el documento aprobado por los diputados en una sesión marcada por la euforia por el aplastante resultado del referéndum de ayer. Según los datos oficiales del escrutinio de la consulta popular en la república autónoma de Crimea, el 96,77% de la población votó por su reintegración en la Federación de Rusia. Sólo el 2,51% de los participantes apoyó la permanencia en Ucrania.
Pasos a seguir en Crimea
El viceprimer ministro de Crimea, Rustam Temirgaliev, aseguró que después de que Rusia proceda oficialmente a la incorporación de Crimea, las autoridades territoriales rediseñarán su sistema legal y financiero de conformidad con los estándares rusos. El Parlamento de la Península decidió abandonar el huso horario de Kiev y adoptar el de Moscú a partir del próximo 30 de marzo.
Además, las unidades militares ucranianas en el territorio de Crimea serán disueltas, pero los militares podrán quedarse a vivir en la Península si así lo desean, según manifestó el presidente del Legislativo crimeo, Vladímir Konstantínov. "Todo lo que se encuentra aquí, en el territorio, desde luego, lo nacionalizaremos. Las unidades militares serán disueltas, y los que quieran pueden quedarse a vivir aquí, por favor", añadió.
También los concejales del Ayuntamiento de Sebastopol votaron a favor de la integración de la ciudad en la Federación de Rusia como territorio federal. Seguirán así como una entidad aparte de la república autónoma de Crimea. Ya hay dos ciudades que tienen estatus federal en Rusia, Moscú y San Petersburgo.
Rusia la recibe con los brazos abiertos
"Crimea vuelve a casa", así interpretan los habitantes de esa península y los rusos los resultados del referéndum celebrado el domingo. Y pocas dudas quedan acerca de que Moscú recibirá a Crimea con los brazos abiertos.
Tal es así que el presidente Vladímir Putin lo dijo claramente en la conversación telefónica que mantuvo con su colega estadounidense Barack Obama la noche del domingo, ya finalizada la consulta popular: El referéndum fue legítimo y Rusia respetará la voluntad de la población.
Serguéi Nevérov, vicepresidente de la Cámara de Diputados y secretario general del partido gubernamental Rusia Unida, aseguró este lunes que la Duma Estatal (Parlamento) aprobará rápidamente las resoluciones y leyes necesarias para que Crimea pueda ser aceptada como miembro de la Federación Rusa. Se espera para esta tarde la llegada de una delegación de la Asamblea de Crimea, que traerá a Moscú la petición oficial de la península para convertirse en la vigésimo segunda república de Rusia.
Mientras tanto, el vicepresidente de la Cámara Baja, Iván Mélnikov, confirmó que Putin se dirigirá el martes al Parlamento para hablar sobre la adopción de "un nuevo sujeto" en la Federación de Rusia, en referencia a Crimea. La comparecencia está prevista para las 15.00 horas (hora local).
La respuesta de Occidente
La Unión Europea y Estados Unidos, que no reconocen el resultado del referéndum por considerar que el plebiscito es ilegal, ya adelantaron su intención de imponer sanciones a Rusia.
La Unión Europea no necesitó siquiera que cerraran las urnas en Crimea para pronunciarse sobre la votación. El referéndum orquestado por las autoridades de esa región para escindirse de Ucrania y regresar a Rusia es "ilegal, ilegítimo y su resultado no será reconocido", advirtieron a media tarde el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en un comunicado.
Más que a las autoridades de Crimea, el mensaje se dirigía a Rusia, a cuyo presidente, Vladímir Putin, culpan de la escalada de tensión en ese territorio. El comunicado avanzaba lo que previsiblemente harán hoy los ministros de Exteriores de la UE: adoptar por primera vez sanciones contra Rusia.
La inquietud que el problema ucranio suscita en toda Europa es palpable en cada declaración pública. Más allá de Crimea, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, considera que Ucrania en su conjunto está "en peligro de incendio" por el riesgo de que el conflicto se extienda a la zona este del país, también bajo la influencia rusa. "Rusia se ha negado hasta ahora a toda opción para dar con una salida a la situación", argumentó el jefe de la diplomacia alemana, en declaraciones al dominical Welt am Sonntag.
Por su parte, la Casa Blanca aseguró, en un comunicado, que Estados Unidos no reconocerá los resultados de la consulta que respaldó abrumadoramente la anexión a Rusia. En el documetnto, leído por el portavoz presidencial estadounidense, Jay Carney, se indica que la consulta de Crimea se celebró "bajo la amenaza de la violencia y la intimidación", al tiempo que subraya que "no se pueden tomar decisiones sobre el futuro de Ucrania sin el Gobierno ucraniano". Además, Obama reafirmó su intención de aplicar sanciones a Moscú.
El futuro de Crimea aún es incierto. Mañana comparecerá Putin en la Duma y parece que no hay nada que lo frene. La UE y EE.UU. deberán ponerse de acuerdo y formular las sanciones necesarias para frenar la anexión. El territorio ucraniano se debilita.
A través de http://www.argnoticias.com/mundo/item/7470-el-acertijo-de-crimea