jueves, 29 de mayo de 2014

El plan secreto de CFK para posicionar a Argentina en el mundo

El plan secreto de CFK para posicionar a Argentina en el mundo


Cristina planea llegar al final de su mandato sin sobresaltos. O al menos, amortiguándolos lo máximo posible. Para hacerlo, sabe, debe corregir algunos desequilibrios en la economía local. Por ejemplo, evitar una nueva sangría de reservas y seducir a los inversionistas extranjeros para morigerar el desaceleramiento de la actividad interna. Por eso diseñó un plan de tres etapas.




En primer lugar, busca reintegrarse al mundo, condición necesaria para atraer inversiones y regresar a los mercados de crédito. Para lograrlo, desde el G20 y Unasur, la política exterior argentina tiene un impacto reducido: sin abandonar su campo de juego, abrió las negociaciones hacia otros países, como Rusia.


Las negociaciones con Vladimir Putin no son nuevas, pero se profundizaron en los últimos meses. La promesa de Cristina al presidente ruso de que Argentina no se opondría al avance sobre Ucrania, bajo el manto de la "imparcialidad", fue saludada por Putin. A cambio, extendió la participación al país para el encuentro de los BRICS, una ubicación nada despreciable para los planes de CFK.









El segundo punto de su plan, que se complementa con el anterior, es conseguir efectivamente financiamiento externo. En este punto se inscribe el giro en la política local, de "sintonía fina" con los mercados. Los pagos las empresas internacionales que consiguieron un fallo favorable ante el Ciadi, los resarcimientos a Repsol y el flamante acuerdo con el Club de París responden a esta estrategia.



Comunicado de prensa del Club de París.


El ministro de Economía, Axel Kicillof, viajó a Europa con una sola consigna: llegar a un acuerdo a como dé lugar. Por eso es que no buscó ninguna quita, aceptó el monto exigido por los acreedores e incluso amplió la cifra del pago inicial.


El tercer punto, por ahora el más difícil, es ganar el respaldo de los Estados Unidos en la pulseada contra los fondos buitre. El 12 de junio, la Corte norteamericana deberá decidir si acepta o no tratar la causa en la que los holdouts reclaman el pago de bonos por 1.330 millones de dólares. El apoyo de la gestión de Barack Obama a la posición argentina permitiría, de mínima, ganar tiempo. Envalentonado por el acuerdo con el Club de París, Kicillof buscará ahora allanar el camino para ese escenario.





A través de http://www.argnoticias.com/politica/item/10845-cfk

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